CONSEJOS PARA UNA CELEBRACIÓN CONSCIENTE

Llegó una de las épocas más esperadas por los chilenos. ¡¡Las Fiestas Patrias!! Entre cuecas, parrilladas, longanizas, empanadas, chichas y corderos al palo, el país se pone de fiesta y la energía se distiende, la gente se relaja y a muchos se les pasa la mano con los excesos.

Exceso es una palabra bastante usada y “tomar o comer con moderación” es un consejo que se vuelve repetitivo en estas fechas. Sin embargo, año tras año sigo siendo testigo de como muchas personas literlamente se convierten en estropajos humanos con el afán de darlo todo por su patria. Personas que con síntomas claros de intoxicación, hacen caso omiso de los mensajes que les entrega su cuerpo y siguen abusando de sí mismos llevando a sus organismos a límites extremos e innecesarios.

Nuestros cuerpos ya se enfrentan a grados altos de contaminación, estados de nerviosismo, estrés, ansiedad y angustia constantes. A pocas horas de descanso, poco o nulo deporte y a una nutrición deficiente. ¿No será una buena idea tomarnos estos días para dormir un poco más, tener más contacto con la naturaleza, respirar aire limpio, ejercitar y eliminar toxinas, compartir con las personas que queremos y desintoxicar o re-energizar nuestros cuerpos antes de volver a la rutina?

¿Vale la pena autodestruirse para celebrar?

No por tomar todo el día durante 4 días seguidos se celebra mejor. No por comer carne todos los días se es más digno de disfrutar. No por comer vegetales a la parrilla o tomar menos se es “fome”. Creo que la calidad se disfruta más que la cantidad. Y que no hay celebración más rica que invitar a tu cuerpo a que se enfieste contigo.

Para aquellos que quieran gozar unas fiestas más conscientes, aquí unos consejos:

1) No dejar de tomar en ayunas un vaso o dos, de agua tibia con 1/2 limón exprimido y una pizca de sal rosada o de mar.

2) Que lo primero que bañe nuestros órganos en la mañana (después del agua) sea un jugo verde, un jugo de frutas natural (sin azúcar) o comer frutas frescas. Sobretodo si sabemos que durante el día se viene un banquete tipo romano.

3) Tomar mucha agua durante el día. Aguas saborizadas con frutas, con especias, con limón… Me ha dado muy buen resultado dejar jarras con aguas saborizadas a la vista y con varios vasos alrededor. Hay personas que no tienen la costumbre y simplemente no se les ocurre, al final del día las jarras terminan vacías.

4) Trata de comer las ensaladas primero, una buena porción de hojas verdes y verduras frescas activarán tu metabolismo y dejarán menos espacio para las comidas más intoxicantes o acidificantes como la carne, las frituras, las masas, etc.

5) No sobrecargues tu estómago. Tu cuerpo te avisa que está satisfecho cuando suspiras por primera vez. Toda la comida que entre después de ese primer suspiro es innecesaria, dificulta tu metabolismo y la absorción de nutrientes.

6) Respira profundo mientras comes y al finalizar. La respiración consciente ayuda a oxigenar tus células y te ayuda a digerir mejor.

7) Un par de horas después de terminado el banquete toma infusiones digestivas como manzanilla, menta, tomillo, anís, boldo, orégano…

8) Mastica a consciencia, no tragues sin saborear. Disfruta los aromas, las texturas, las combinaciones.

9) Incluye varias verduras en la parilla. Así no dejas de compartir con el resto y los invitas a reducir su consumo de carnes. Las cebollas, los pimentones, los zapallos, el brócoli, las bruselas, las zanahorias, entre otras verduras, quedan muy ricas con un poco de sal de mar.

10) Mantén postres saludables y nutritivos en el refrigerador. Las pasas, los dátiles y otros frutos deshidratados (sin azúcar añadida) son perfectos para los antojos dulces.

11) Prefiere los vinos y las cervezas antes que los tragos destilados.

12) Termina tu día con 2 vasos de agua antes de acostarte.

Disfruta, respeta, tolera y comparte. Celebremos la individualidad. Todos somos un mundo único y no tenemos por qué pensar y actuar de la misma forma. Si comes carne, no critiques a los que no lo hacen y si no la comes, acepta a los que si lo hacen. 

Somos parte de una cultura que arrastra tradiciones muy arraigadas, vamos en camino a convertirnos en una sociedad consciente y conectada, pero toma tiempo. Paciencia, y no te obsesiones con tu alimentación. Date permisos y equilibra. La alimentación física es igual de importante que la alimentación emocional. Monitorea los mensajes de tu organismo y haz los ajustes que sean necesarios para que tanto tu cuerpo como tu mente disfruten de esta celebración.

Con cariño, María josé

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público.