P R O B I Ó T I C O S

¿QUÉ SON LOS PROBIÓTICOS?  Y  ¿PARA QUÉ SIRVEN?

¿Sabías que dentro de nosotros albergamos más bacterias que células? ¿Y que en nuestro intestino vive una comunidad de más de 100 trillones de bacterias, compuesta por más de 300 especies que tienen funciones específicas y trabajan sin parar para mantenernos sanos?

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Nuestra flora intestinal o ecosistema intestinal, como me gusta llamarlo, es un conjunto de microorganismos vivos, en su mayoría bacterias. Algunas beneficiosas y otras dañinas para nuestra salud. Un equilibrio perfecto. “Las bacterias beneficiosas deberían constituir el 85% de la flora bacteriana, y las perjudiciales el 15% restante. Sin embargo, la mayoría tenemos el ratio inverso de 15% de bacterias beneficiosas y 85% de nocivas.” Dr. Mercola.

Este ecosistema va cambiando con los años. Vamos perdiendo ese perfecto equilibrio con el que la mayoría nacemos, dando lugar a un desequilibrio provocado por los malos hábitos en nuestra alimentación. El abuso de medicamentos, químicos sintéticos, el uso de jabones y artículos de limpieza antibacterianos, el exceso de alimentos procesados, los pesticidas, el agua con flúor y cloro que tomamos y las grandes cantidades de azúcares que consumimos van destruyendo nuestras bacterias buenas y van alimentando a bacterias patógenas y hongos como la cándida, desequilibrando nuestro sistema.

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Ilustrado por Benjamin Arthur para NPR

A nuestros intestinos también se les conoce como el “SEGUNDO CEREBRO”. En gran parte, nuestra salud depende del equilibrio de estos microoganismos intestinales que mantienen una estrecha relación con nuestro sistema inmunológico (más del 80% de nuestro sistema inmune se concentra en nuestros intestinos). Si nuestro “segundo cerebro” pierde la armonía y el equilibrio necesario, nuestras defensas se ven directamente afectadas y quedamos vulnerables a infecciones y enfermedades. Por eso es tan importante proteger concientemente el ambiente de nuestros intestinos y repoblarlo constantemente. ¿Cómo? Dejando a un lado los alimentos procesados, refinados, cultivados con químicos sintéticos, el exceso de proteína animal y aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal en su estado más fresco y puro, así como también el consumo de probióticos y prebióticos naturales.

Los PROBIÓTICOS son colonias de bacterias “buenas” que viven en nuestro intestino y nos defienden de bacterias “malas”, limitando su crecimiento. Son microorganismos vivos que al ingerirlos permanecen activos y nos ayudan a recuperar el equilibrio de nuestro ecosistema intestinal. Estas bacterias se adhieren a las paredes de nuestro intestino protegiéndolo y evitando que bacterias nocivas puedan causarnos problemas.

Los beneficios de los probióticos actúan en nuestro organismo solamente cuando los consumimos en cantidades suficientes y sostenidamente en el tiempo. Si los consumimos de vez en cuando y en pocas cantidades dificilmente notaremos sus beneficios, lo ideal es hacerlos parte de nuestra alimentación diaria.

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Universidad de British Columbia

¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE PROBIÓTICO Y PREBIÓTICO?

Como lo vimos en la pregunta anterior, los PROBIÓTICOS son bacterias benéficas que regulan nuestro sistema y los PREBIÓTICOS vendrían siendo su “alimento”, son un complemento ideal para reproducirse.

Los prebióticos forman parte de algunos alimentos de digestión lenta que ayudan a la reproducción de los probióticos.  Son un tipo de fibra que estimula la actividad y el desarrollo de las bacterias “buenas”.

Los podemos encontrar naturalmente en alimentos de origen vegetal como lechugas, alcachofas, papas, ajos, cebollas, espárragos, zanahorias, plátanos, miel cruda, legumbres, etc. También los añaden en alimentos procesados y los podemos encontrar en suplementos nutricionales. Pero siempre es mejor acudir a las fuentes naturales.

BENEFICIOS DE LOS PROBIÓTICOS

Nuestra fuente de juventud, de salud física, mental y emocional se encuentra en nuestro intestino. Por lo que un desequilibrio en nuestra flora intestinal puede generarnos un desequilibrio integral. Provocando depresiones, ansiedad, cambios de humor, montañas rusas emocionales, falta de ánimo, desnutrición por mala absorción, malestares, dolores y enfermedades. Nuestra única misión es cuidar nuestro ecosistema intestinal para que todo vuelva a equilibrarse. Y los probióticos son indispensables para lograrlo (sobretodo en estos días).

– Restauran y reequilibran la vida en nuestros intestinos.
– Refuerzan nuestro sistema inmunitario (sistema de defensas).
– Llenan de energía y vitalidad a nuestro organismo.
– Liberan toxinas acumuladas.
– Nos ayudan a equilibrar nuestro peso.
– Producen sustancias antimicrobianas.
– Aceleran y regulan el tránsito intestinal. Esto evita la descomposición de los desechos en nuestro tracto digestivo que por lo general terminan produciendo acidosis y enfermándonos.
– Sanan nuestra piel.
– Ayudan a prevenir diarreas y alergias.
– Evitan infecciones
– A través de la madre se previenen y disminuyen cólicos en los recién nacidos (lactantes).
– Son muy beneficiosos para personas con alergias alimenticias, inflamaciones intestinales, colon irritable.
– Tienen poder antibiótico y ayudan a combatir infecciones.

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¿SE PUEDE TOMAR PROBIÓTICOS A CUALQUIER EDAD?

Al ser microorganismos “buenos” y siempre que sean de fuentes naturales, los puede tomar todo el mundo y ojalá a diario. Sobretodo en este momento de crisis alimentaria por la que estamos atravesando como humanidad, con los niveles de estrés, la comida de mentira y carente de nutrientes reales, con los niveles de contaminación y toxicidad, es fundamental estimular y apoyar nuestro sistema de defensas a través de la repoblación de nuestra flora intestinal.

En el caso de los niños, se recomienda incluírselos en su dieta después del año, por que antes de esa edad la microbiota intestinal está en proceso de formación. Pero si puede recibir los beneficios de los probióticos, y de todos los nutrientes a través de la leche de su mamá.

FUENTES DE PROBIÓTICOS EN NUESTRA ALIMENTACIÓN

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Es sabido que alimentos fermentados derivados de la leche son fuentes de probioticos, como el yogurt, la leche cultivada, quesos fermentados, etc. Pero la mayoría de estos productos que encontramos en el mercado son pasteurizados, procesados y derivados de proteína animal por lo que sería más recomendable buscar fuentes de probióticos de origen vegetal como el miso, chukrut, sauerkraut o kimchi que son muy fáciles de fabricar en casa. También podemos cultivar bebidas probióticas fermentadas de forma natural como el kombucha, el kefir, rejuvelac, kvass, etc.

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Otra forma de probióticos son los suplementos que vienen en forma de cápsulas y polvos que venden en farmacias o tiendas naturistas. Pero ¿Cómo se cultivan estos probióticos?

Hay muchas técnicas que se utilizan para cultivarlos y prolongar su vida útil, ya que son sensibles e inestables cuando se enfrentan al oxígeno y la luz. A pesar de esto, algunos no resistirán y morirán antes de poder ser aprovechados por nuestro organismo.

El proceso de crecimiento de las bacterias y lo que las hace aptas para el consumo humano es un proceso bastante complejo que involucra el manejo de muchas variables. En el caso de los probióticos en polvo el proceso es el siguiente:


¿CÓMO SE FABRICAN LOS PROBIÓTICOS ENCAPSULADOS?

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1. Se fermenta y se hace crecer la bacteria. El medio más común para cultivar estas bacterias es generalmente leche animal o ingredientes que contienen lácteos, pero cada vez más se utilizan medios libres de lácteos. Este proceso dura por lo general de 15 horas a 7 días.

2. Luego se centrifuga la mezcla para separar las bacterias. Se separan las partículas microscópicas dependiendo de su peso, de las moléculas del alimento que se usó para hacer crecer las bacterias.

3. Se seca en frío las bacterias mientras que el agua restante se evapora. Esto se hace en condiciones estrictamente controladas dentro un laboratorio para las bacterias no tengan ningún contacto con humedad ni oxígeno. Al finalizar este proceso se obtiene un conjunto de bacterias pulverizadas con un alto grado de pureza.

Por lo general este proceso se realiza por empresas que trabajan exclusivamente con bacterias de este tipo que luego venden sus probióticos a fabricantes de suplementos.

Las bacterias son seres sensibles que pueden morir fácilmente durante el proceso de fabricación. Por eso es importante elegir una marca confiable que cuente con las técnicas necesarias que nos aseguren una buena calidad de probióticos. Algunas de estas técnicas son:

Cubrir las bacterias con un “crioprotector” antes de la congelación. Un crioprotector es una sustancia que protege a las células de las temperaturas extremas.

– La liofilización. Que es un método de conservación que consiste en deshidratar las bacterias sometiéndolas a una rápida congelación y eliminando el hielo posteriormente mediante un ligero calentamiento al vacío que lo transforma en vapor. Este proceso protege a las bacterias de la humedad y el oxígeno. Si una bacteria se liofiliza inmediatamente después de la incubación y después se almacena en condiciones controladas, su exposición al ambiente exterior será mínimo. El oxígeno y la humedad hacen que las bacterias se pongan rancias.

– Conservar y guardar las bacterias con vitamina C y fibras prebióticas. La vitamina C protege las bacterias probióticas de la oxidación, y las fibras solubles como la pectina de manzana y/o la raíz de achicoria proporcionan un medio estable para las bacterias que les permite sobrevivir.

– Mezclar los probióticos con enzimas digestivas al añadirlos a los suplementos. La mayoría de las bacterias no llegan vivas a nuestro intestino, se ven amenazadas por nuestros jugos gástricos de naturaleza ácida. Por lo tanto, las enzimas digestivas, especialmente la pepsina, ayudan a blindar las bacterias de las duras condiciones del estómago y les permite llegar al intestino sin mayores dificultades.

En conjunto, estas medidas tienen un efecto muy positivo en relación a su conservación y vida útil.


¿
CÓMO ELEGIR UN PROBIÓTICO DE CALIDAD?

* Que contenga la super cepa Lactobacillus acidophilus DDS-1

“Una de las cepas absolutamente esenciales que no pueden faltar en tu probiótico es el Lactobacillus acidophilus DDS-1. Las siglas DDS-1 son importantes. Hay muchas cepas de Lactobacillus acidophilus incluidas en muchos probióticos, pero si no son DDS-1 los efectos benéficos disminuyen notablemente. Esta cepa posee propiedades vitales para la salud de los humanos. Investigaciones realizadas descubrieron que la efectividad del DDS-1 se debe a que coloniza muy bien en el intestino.”

* Que incluya fibra prebiótica para aumentar los efectos benéficos de los probióticos.

* Prefiere cápsulas de origen vegetal. Que no contenga lácteos, que sea libre de soya, maíz, trigo o gluten. Que no contenga ingredientes genéticamente modificados.

* Que contenga enzimas digestivas naturales. (Se utiliza nitrógeno en el empaquetado y liofilización en el proceso de fabricación).

* Que pueda sobrevivir al ácido estomacal.

* Prefiere probióticos en polvo y que vengan encapsulados. No tabletas, ni gel.

* Es importante fijarse en la cantidad de C.F.U (Colony Forming Units). Que es el número de bacterias que se estima colonizarán tu intestino y apartir de las cuales se empezarán a reproducir. Para niños se recomienda 1 billon CFU/g. Para adultos de 5 a 10 billones CFU g. Y para adultos mayores arriba de 25 billones CFU/g. Dosis diaria.

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Los Complete Probiotics del Dr. Mercola cumplen con los rigurosos criterios anteriores. Así que si los puedes encargar por internet o que alguien te los traiga mejor aún por que hay nuevas leyes de importación de “medicamentos” que complejizan la compra de estos productos. Yo encargué unas vitaminas hace algunos meses y tuve que hacer pedir receta de un doctor, luego hacer varios papeleos en el Instituto de Salud Pública, luego ir a la aduana y finalmente logré sacar mis vitaminas (1 mes después de que llegaron) pagando casi 4 veces más de lo que me habían salido originalmente. Así que les recomiendo que se lo encarguen a alguien que viaje.

¿CUÁL ES EL MEJOR MOMENTO PARA TOMAR PROBIÓTICOS EN CÁPSULAS?

Después de tu agua tibia mañanera y antes del primer alimento. “Espera de 10 a 15 minutos antes de comer porque el ácido que produce el estómago puede dañar las bacterias benéficas (se podría perder del 5 a 10%). Y si estás tomando antibióticos, deja pasar al menos 3 horas después de que los hayas tomado.”

¿EL YOGURT ES UNA BUENA FUENTE DE PROBIÓTICOS?

Desde que tengo recuerdos, el yogurt siempre se ha asociado a una fuente de probióticos. Sin embargo, el yogurt que encontramos en la mayoría de los establecimientos son de origen animal, y más allá de eso, han sido pasteurizados, procesados y contienen varios ingredientes artificiales añadidos que nos perjudican en lugar de beneficiarnos. Más adelante iré subiendo recetas ricas en probióticos que son de origen vegetal y que son muy fáciles de preparar en casa. Por mientras les dejo la receta de un YOGURT VEGETAL de castañas de cajú que pueden cultivar en su casa.

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RECETA

– 2 tazas de castañas de cajú naturales y sin tostar previamente activadas (mín. 4 hrs.)
– ½ cdta. de probiótico en polvo (de 1 a una cápsula y media aprox.)
– un poco de agua mineral para licuar
– 1 Cda. de jugo de limón recién exprimido
– pizca de sal de mar

PREPARACIÓN

1. Remoja las castañas de cajú en agua mineral o filtrada por 4 horas mínimo.
2. Enjuágalas y licúalas con un poco de agua hasta formar una crema espesa y suave.
3. Agrega el polvo de probióticos y licúa para mezclar.
4. Vierte el yogurt dentro de un bowl de vidrio o cerámica, tápalo con una tela porosa y un elástico.
5. Mételo a una deshidratadora a 42ºC por 10 horas aprox. También funciona en una yogurtera. Si no tienes deshidratadora de alimentos ni yogurtera, deja el yogurt sobre un horno eléctrico encendido, o en un lugar con un calentador o estufa cerca. El yogurt necesita estar en un lugar temperado y con buen flujo de aire.
6. Una vez fermentado, mézclalo bien. Puede que se forme una corteza en la parte superior.
7. Agrega una pizca de sal de mar y la cucharada de jugo de limón.
8. Guarda tu yogurt refrigerado por máximo 5 días (dependiendo del refrigerador).
9. Lo puedes endulzar con jugos frutales, endulzantes naturales, acompañar con frutas, semillas, fruto secos, etc.

Disfrútalo!

Con cariño, María José

Alguna información extraída de:
http://www.dietametabolica.es/
http://blog.healthkismet.com/

4 Comments Add yours

  1. Oli dijo:

    Hola! Que buena info te felicito 🙂 Una duda, cuál probiótico recomiendas tomar de los que se venden en farmacias chilenas? Gracias!

    1. mariasfelices@gmail.com dijo:

      Hola! en http://www.organisk.cl venden varios que recomiendo pero se les agotan rápido, te recomiendo llamar y preguntar antes de ir. Un abrazo!

  2. Paulina dijo:

    Super buen post! Gracias por toda la info!

    1. mariasfelices@gmail.com dijo:

      😉

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